Desde que empecé a estudiar mi carrera de cinematografía, mi vista comenzó a deteriorarse con rapidez. El no saber cómo mirar, el mal uso de mis ojos ante las cámaras, estresándolos al ver películas en el televisor, en el cine, a medida que leía más y más textos, mis ojos se “endurecieron” y tuve que empezar a ocupar lentes. Pero aún así, pasaban los años y seguía empeorando. Cada vez que iba al oculista, el lente necesitaba ser más fuerte, esto es “lo normal” que ocurre con la gente que los utiliza. Así llegué a tener una visión 20/150, siendo la normal 20/20.
La primera vez que supe del entrenamiento a los ojos fue en internet averiguando sobre nuevas rutinas de ejercicios para los atletas de combate, mi otra pasión. Investigué e investigué, tenía que ser convencido, siendo escéptico por naturaleza. Llegué a textos de varias personas alrededor del mundo que habían mejorado la visión y a estudios que demostraban que era probado y aceptado dentro de los profesionales del cuidado de los ojos. Eso fue lo que me impulsó a volver a tener la vista que tenía, como cuando mi abuela me llevaba al cine en mi infancia.
Comencé a experimentar con varios ejercicios que han sido estudiados por los últimos 80 años, técnicas y programas. Me quedé con los que eran más físicamente estimulantes y los que eran probadamente los más eficaces en fortalecer mi habilidad para enfocar. Tomé apuntes, anoté mis progresos y diseñé algunas rutinas. Cada día religiosamente realicé estos ejercicios. Ocupé mis lentes lo menos frecuentemente posible para que mis ojos se re-entrenarán a no depender de las muletas que tanto tiempo usaron.
Me dispuse a ir al oftalmólogo para confirmar mi desarrollo. Porque estaba muy confiado de haber logrado un mejora sustancial. Estaba viendo cosas sin los lentes que no había poder ver en 10 años. Había corregido mi visión de 20/150 a 20/70 en ¡tan sólo un par de meses!
Quiero explicar éste punto un poco más. Cuando empecé el entrenamiento visual, podía ver en 20 pies lo que una persona normal podía ver en 150. Un mes después podía ver en 20 pies lo que una persona con visión normal podía ver en 125. ¡De 150 a 125 pies! Eso es una mejora de 25 pies ¡en sólo un mes! Pasé de no poder ver los canales en la tele ¡a ver los letreros de las calles! Me alegra decir, que ahora, rara vez ocupo mis lentes.
Y ahora no me podía quedar con eso, debo compartirlo, para que otros tengan la oportunidad de reducir o eliminar completamente el uso de lentes correctivos y prevenir que su vista se deteriore aún más. Hay mucha información al respecto, y el programa en ningún caso trata de desmerecer la medicina convencional, es una alternativa, y aconsejo informarse e investigar si es que se desea. Las cosas que verás en el programa son lo fundamental y básico. Con cuestiones específicas para ayudar a aquellos que sufren de miopía, hipermetropía, presbicia y/o astigmatismo.
El único esfuerzo es realizar cada día sesiones de 25 minutos. Una vez que los objetivos han sido alcanzados puedes realizar sesiones para mantener, un par de veces por semana. Ya sea que desees mejorar y no tener que usar lentes de nuevo, o prevenir que lo que sufres no empeore, te sorprenderá la libertad que tendrás disfrutando del entrenamiento visual.